4 de octubre de 2017

Taller "Desplegando tu ser emocional"

Ya se encuentra abierta la inscripción al Taller teórico-vivencial “DESPLEGANDO TU SER EMOCIONAL”, facilitado por Mónica Groba y Corina Alfonso.
Dos encuentros de dos horas en los que trabajaremos sobre:
- Cómo identificar y conocer tus emociones. 
- Trabajar la coherencia entre el lenguaje, cuerpo, emociones y el logro de resultados. 
- Conectar con el autoconocimiento y reflexión. 
Fechas: jueves 19 y 26 de octubre
Horario: de 18 a 20 hs.
Lugar: Microcentro
Inversión: $700 
Informes e inscripción: mgroba@yahoo.com / 15 4078-9005   


25 de septiembre de 2017

Nominación y posterior entrega del Premio Raices por "Liderando tu vida. Un camino de desafío y acción"

Mi segundo libro: "Liderando tu vida. Un camino de desafío y acción", fue nominado al Premio Raíces 2017. 
El día 24 de septiembre se hizo entrega de la estatuilla a los ganadores. Muy feliz por esta jornada maravillosa, por ser parte de tan importante evento. Un logro más en mi camino: gané el Premio Raíces 2017 en Rubro Categoría Literatura: Autoayuda. 

Un reconocimiento a mi trabajo, el que hoy me impulsa a continuar en la visión de mi misión de vida, con la que estoy fuertemente comprometida. Gracias por el apoyo, el afecto y el acompañamiento. Sumamente agradecida a quienes de una u otra manera son parte de mi obra. Gracias al artífice de este Premio, Dr. Honoris Causa, Osvaldo García Napo.







2 de septiembre de 2017

El ser y hacer desde el Coaching Ontológico (por Mónica Groba)

         Mediante este escrito quiero compartir mi experiencia en relación al ser y hacer desde el Coaching  Ontológico. Una experiencia que se fue dando desde lo estrictamente personal al posterior ejercicio de la profesión.
         Puedo comenzar señalando que Coaching Ontológico es una disciplina transformacional, un entrenamiento del ser que vamos siendo en busca de la concreción de objetivos y metas en cualquiera de los aspectos de nuestra vida, acortando la brecha existente entre la situación presente y la que se visualiza como visión de futuro. Esto se da tanto para quien la transita como estudiante o profesional como para quienes se acercan a ella como coachee, participantes de talleres, jornadas, seminarios o son parte de su intervención en el área profesional, de equipo u organizacional. Luego de su paso nada continúa siendo igual. 
         Mi vínculo con el Coaching se inicia en el año 2011. Por aquel entonces, en medio de una sensación de tedio, me fueron surgiendo distintas inquietudes y la necesidad de un hacer diferente que me conectara con el entusiasmo. Para ser mas concreta, me encontraba en la búsqueda de un cambio en mi vida. Durante ese proceso, teniendo conocimiento que existía esta disciplina y contando con referencias de quienes ya la habían elegido es que decidí cursar la carrera, hecho que me demandó dos intensos años. Cuando hablo de intensidad me refiero a todo lo que implicó: brindarme el tiempo necesario para incorporar algo totalmente nuevo para mí,  tomarlo como un desafío que se iba incrementando semana tras semana, abrir mi mente a un mundo desconocido que me animaba a observarme a mí misma y a lo que me rodeaba (situaciones y también personas) desde una óptica totalmente impensada hasta meses atrás. Confrontar con creencias que me habían conformado hasta ese entonces y que comenzaba a verlas como limitantes. Un primer año que implicó el inicio de una transformación personal muy profunda, adquirir nuevas herramientas que me estimularan a conformar una nueva vida, redescubriendo todo lo que me rodeaba: la manera de vincularme, el uso que le daba al lenguaje y reconocer su poder para generar mi realidad, entre muchas otras cosas. Siempre recuerdo las palabras que una Coach me dijo al estar transitando ese primer año: pasaste 40 años de tu vida en un paradigma y llevas 8 meses en otro totalmente distinto. Esto fue en referencia a mi estado de ansiedad e incertidumbre, no entendiendo en aquel momento como los cambios pretendidos se iban a ir sucediendo producto de un proceso y no mágicamente de un día para otro.
         Al finalizar ese año me encontraba con mucho entusiasmo enfocada en proyectos personales y en como concretarlos. Comenzaba una etapa donde el compromiso y la acción empezaron a ir de la mano. Y sin más puse foco en la visión que tenía a corto plazo: publicar mi primer libro. Fue tal mi determinación que en cinco meses lo hice realidad. En marzo de 2012 publiqué Caricias para el Alma. Reflexiones de vida, gracias a la inspiración que me produjo la comunicación con miles de personas en un grupo homónimo que había formado dos años antes en la red social Facebook. Ese libro sin duda alguna representó un antes y un después, algo que durante mucho tiempo deseaba pero que evidentemente no llegaba a concretar por no entrar en acción para lograrlo; esto fue hasta que el Coaching se hizo presente en mi vida facilitándome entonces las herramientas necesarias para que no existan más excusas para el no hacer. Caricias para el Alma fue el inicio de una nueva manera de comunicarme, de llegar a las personas, de sentir que iba cumpliendo con el para qué de mi existencia, ese que fui descubriendo y que se trata del deseo y la necesidad de dejar un legado, que algo de mí me trascienda. Mi primer libro representa una invitación por las vivencias y emociones que todo ser humano puede experimentar a lo largo de su vida, y en sus páginas se refleja el inicio del aprendizaje que iba transitando por aquel entonces.
         El segundo año me puso frente a otra instancia de la formación, la de prepararme para acompañar profesionalmente a otros en su propia búsqueda de cambio, transformación y despliegue. Un año sumamente intenso, de mucha práctica, de poner el cuerpo en cada clase y las llamadas Audiencias, de trabajar mucho en mi persona y en todo lo que desde las emociones iba experimentando. Hoy, mirando atrás agradezco la oportunidad que me di, como así también mi gratitud especial a Cristina Pietrantuoni por haber sido con quien me formé.
         Ya una vez certificada, en 2013 inicié mis actividades como Coach Ontológico Profesional. Abría así un nuevo ciclo. Aún recuerdo la primera serie de encuentros a los que llamé Café Coaching y que realizaba quincenalmente. A esos encuentros le siguieron Talleres, sesiones personales y estar abierta a propuestas que se fueran generando. Claro está que todo ese nuevo camino fue, y sigue siendo, sumamente desafiante, un paso a paso con la elección de continuar trabajando en mí misma, en las variadas emociones que me genera ese punto intermedio entre las muchas expectativas y lo que van siendo acciones concretas. Un proceso donde el autoconocimiento se incrementa, se está más consciente de lo que va ocurriendo interiormente, más alerta a las propias necesidades aprendiendo a escucharlas y se buscan y encuentran nuevas respuestas. Considero que es necesario aclarar que por más profesional que se sea, con toda la preparación que se va teniendo, nadie escapa a su ser humano con toda la gama de emociones y sentimientos que se pueden vivenciar, con las dudas e incertidumbres ante las diferencias instancias de la vida, con los aciertos y los errores que se suceden; es por eso que todos, sin excepción, estamos llamados a transitar un continuo proceso. Poder reconocernos en la totalidad de lo que vamos siendo pasa a ser la tarea más maravillosa. Redescubrirnos a cada paso y aceptarnos sin juicios de valor sobre nuestra persona nos abre las puertas a todo cambio que emprendamos.  
         En este transcurrir existe algo más que fui revelando en mí: un especial gusto por escribir artículos y notas abordadas desde lo profesional pero sin dejar de lado mi sello personal, producto éste de mis experiencias de vida. Estos artículos y notas son publicados en los diferentes medios gráficos y digitales de Argentina y el exterior que me convocan a tal fin y a los que les estoy muy agradecida. Así también tengo la posibilidad de participar en programas de radio abordando diversas temáticas relacionadas al ser y hacer humano.
         Y en ese hacer continuo, luego de cursar Coaching Ontológico, estudié la carrera Consultoría Psicológica (Counseling). Gracias a ambas formaciones sumé recursos para acompañar a las personas a atravesar sus crisis vitales y transitar positivamente procesos de cambio y desarrollo personal.
         En 2015 di inicio al proyecto Espacio para la Mujer, generando mediante diversas propuestas y actividades un espacio abierto al encuentro, el debate, el aprendizaje y la reflexión.
         Mi próximo proyecto -ya en curso- es la publicación de mi segundo libro, hecho que ocurrirá en marzo de 2017 
         Entendiendo que decidí para mí lo que estoy viviendo, me cabe una inmensa gratitud. En primer lugar, agradecerme por posibilitarme las oportunidades que me brindo de continuar aprendiendo, de transformarme a cada paso y ante cada nueva situación y abrirme a los cambios. Agradecimiento a las personas que son mis maestros, a las que generosamente aportan a mi crecimiento profesional y personal, a los que me brindan oportunidades y los que confían en mí para acompañarlos en su propio proceso de cambio y desarrollo personal.
         Me queda mucho por ser y hacer en mi tiempo de vida de aquí en más. Sigo firme con mi visión para seguir cumpliendo mi misión, haciéndolo con compromiso, responsabilidad, acción y amor. 

29 de agosto de 2017

"Noches de Música por la Paz"





Qué acertado lograr unir la infancia con la paz. Invito a cada uno de los presentes conecte desde la pureza que supimos tener en nuestros primeros años, esa misma que puede conservarse en nosotros más allá de los años y las circunstancias adversas que como adultos atravesamos.
En principio me nace expresar, que si bien se celebra el Día del Niño un día al año; en la acción, tenemos que tener en claro que los niños necesitan que los honremos cada día. Y una manera de honrarlos es exigir que sus derechos sean respetados y cumplidos, siempre. Debemos nosotros, como adultos responsables, ser desde nuestro lugar de acción, guía y ejemplo para formar hombres y mujeres de bien. Recordar que cada palabra expresada, cada acción realizada, todo lo que realicemos o dejemos de hacer por ellos influye directamente en su presente y en su futuro. Es necesario hacer práctica de la amorosidad, tener para con ellos palabras que alimenten su autoestima, su valoración, la seguridad en sí, transmitirles mensajes claros que los hagan sentir amados y respetados en su integridad.
Cumplir con la necesidad de que los niños vivan como niños y nosotros, viendo en ellos el reflejo de lo que fuimos cuando transitamos esa etapa. Sólo empatizando con ellos podremos corregir errores y brindarles lo mejor de todo lo aprehendido. Como sociedad es necesario comprometernos a que puedan tener un desarrollo saludable tanto física, mental como espiritualmente, y como lo señalé anteriormente, exigir presencia activa de quienes una vez se comprometieron a velar por sus derechos. Enseñarles que sólo dejando atrás los sinsabores del pasado, enfocándose positivamente en el presente y mirando con esperanza el futuro es como realmente se construye. Qué los valores como la honestidad, la solidaridad, la búsqueda del bien común y el actuar con loables sentimientos son el arma mas poderosa y la única que debe movilizar sus acciones, que las metas alcanzadas y los sueños cumplidos son la mayor satisfacción en la vida.
En sus caritas tiene que existir siempre una sonrisa, tener una infancia alegre, con sus necesidades básicas satisfechas, donde el juego, el estudio, el deporte y la recreación sean sus principales prioridades. Deben ser tratados con el respeto y el amor necesarios que les posibilite crecer felices y brindando lo mismo que reciben de sus padres, hermanos, tíos, abuelos y maestros.
El momento de plantearnos seriamente un cambio ante una realidad que para muchos es adversa, donde la marginalidad, el abuso y el maltrato se hacen presentes, es HOY. La posibilidad de volver a empezar y mejorar lo que nos disgusta es AHORA, ellos merecen todo nuestro esfuerzo y dedicación. No nos conformemos con menos, hay mucho por hacer, tenemos por delante un largo camino que sólo juntos podemos elegir transitar desde donde nos toque actuar. Los espacios para debatir, proyectar y hacer realidad estos deseos son muchos y variados; el primero sin duda alguna, el hogar, la familia como principal institución y espejo en el cual mirarse; luego el colegio donde no tan sólo se brinde conocimiento, sino también puesta en acción de valores como la tolerancia y el respeto a las diferencias. Los ámbitos del deporte donde desarrollen el gusto por la sana competencia. Y por supuesto, los institucionales desde los que la protección y el cumplimiento de sus derechos se haga presente.
Lo expresado está a nuestro alcance, todo puede ser mejorado, sólo basta tener el coraje y el compromiso para dar el primer paso. Que los niños observen que como adultos lo podemos realizar, que no son sólo palabras, que sepan que es por ellos que todo lo intentamos, vale el tiempo y el esfuerzo que le dediquemos, es con toda seguridad lo mejor que podemos legarles, de lo cual estaremos orgullosos de realizar y ellos agradecidos, siempre…